La Inspiradora Historia de Miroslav Klose



En la actualidad, estamos acostumbrados a ver cómo jugadores cada vez más jóvenes debutan en el fútbol profesional e incluso cómo estos son capaces de dar un espléndido rendimiento. Jugadores como Lamine Yamal, que debutó con 15 años y que con 17 recién cumplidos ya era campeón de Europa con España siendo uno de los mejores jugadores, o Pau Cubarsí, uno de los centrales modernos más completos del mundo con apenas 17 años, han hecho que nos acostumbremos a ver a jugadores tan jóvenes entre los primeros equipos de los mejores clubes del mundo. Sin embargo, la cruda realidad es que muchos jugadores han de ganarse cada una de sus oportunidades, ascendiendo de equipo en equipo y muchos de ellos sin siquiera poder vivir del deporte que tanto aman. 

La historia de Miroslav Klose rompe con este molde de superestrella adolescente que se está imponiendo en el panorama futbolístico actual. El alemán no tuvo un ascenso al estrellato fácil. Al contrario, fue lento y complejo en algunos tramos, lo que requirió de muchísima disciplina y constancia del joven Miroslav. Hoy, vamos a explorar su historia. Veremos sus inicios, cómo llegó a los mejores equipos de Europa y cómo ha llegado a convertirse en el máximo goleador de la historia de los mundiales.

Infancia: su vida antes de llegar al fútbol profesional



Miroslav Klose nació el 9 de junio de 1978 en Opole, Polonia. Cuando él era un niño, su familia se mudó a Alemania, donde comenzó la gran pasión que el pequeño Miroslav tenía por el fútbol. Fue su padre el que le inculcó los valores del deporte e insistió para apuntarle a diferentes academias de equipos locales sin demasiado renombre, donde Klose dio sus primeros pasos y destacó por su habilidad y dedicación.

Para qué mentir, las cosas no eran sencillas para el joven talento. Mientras completaba su formación en Alemania, fue cambiando de equipo, pero muchos ojeadores dudaban que se pudiese establecer en la élite. Además, su familia no se podía permitir llevarle a un club más grande que los que tenía cerca de su casa, lo que limitó mucho el desarrollo y el potencial del joven alemán, por lo que Miroslav tuvo que seguir trabajando para llevarse sus oportunidades. Desde esta etapa, Klose ya demostraba ser un delantero de la vieja escuela, con un gran olfato goleador y con un gran físico que le permitía vencer a sus rivales.

Cuando cumplió los 18 años, Klose comenzó a trabajar en carpintería para poder compaginar sus estudios superiores, lo que le obligó a dedicarle menos tiempo a su gran pasión, el fútbol. Con 20, compartía su trabajo de carpintero con el balompié en equipos locales, pero fue aquí cuando le llegó la oferta que cambiaría su carrera. El Homburgo 08, equipo que militaba en la tercera división alemana, le ofreció un contrato para poder profesionalizar su pasión. El joven Klose no se lo pensó dos veces: aceptó y se fue con el equipo. Tras muchos años de trabajo duro, por fin todo su esfuerzo se vio recompensado y se ganó la oportunidad que se merecía.

Llegada al fútbol profesional



Con su llegada a Homburgo, Klose comenzó a jugar en su segundo equipo, que se encontraba en quinta división. Al comienzo de la temporada 98-99, el alemán jugó 15 partidos, anotando 10 goles y dando 5 asistencias. Desde aquel entonces, la directiva vio que había algo especial en él y decidieron subirle al primer equipo para que jugase la segunda mitad de la temporada en tercera división. Esto animó mucho a Klose, que veía cómo volvían a confiar en él y le daban una nueva oportunidad para mejorar su carrera.

A pesar de las expectativas, el alemán tuvo dificultades y solo pudo anotar 1 gol en 18 partidos con el primer equipo. Con este decepcionante inicio en el fútbol profesional, al final de temporada estuvo a punto de darse por vencido, pero el Kaiserslautern, un equipo que jugaba en primera división, le dio una oportunidad y le ofreció un contrato para jugar con su segundo equipo, que militaba en tercera, durante toda la temporada 99-00. Klose se puso a punto y entrenó durante todo el verano para poder llegar a punto a la nueva campaña, y su rendimiento fue espectacular.


El delantero germano se ganó rápidamente la confianza de su entrenador y disputó hasta 36 encuentros, muchos de ellos de titular. En estos, Klose anotó 11 goles y sirvió 12 asistencias, números que le convirtieron en uno de los mejores jugadores del equipo. Incluso pudimos ver su debut en Bundesliga con el primer equipo del Kaiserslautern. Sin embargo, el filial descendió y Klose siguió manteniendo ficha de segundo equipo, jugando la primera mitad de la temporada 00-01 en cuarta. El dominio y desarrollo que mostró durante este período, anotando 15 goles y dando 8 asistencias en solo 14 partidos, hicieron que el Kaiserlautern le ofreciese un contrato para disputar la segunda mitad de la temporada en primera división, iniciando así el inicio de su carrera en Bundesliga. 

Primeros pasos en el fútbol de élite y debut con Alemania


La primera mitad de temporada de Klose en Bundesliga fue bastante buena: se ganó la confianza del entrenador tras varios meses y consiguió anotar 12 goles en 45 partidos. De cara a la temporada 2001-2002, el alemán se convirtió en el delantero titular del equipo, que, aunque no pasaba por sus mejores años, consiguió mantenerse en primera división. Anotó 16 goles en su segunda temporada, en la que Alemania le convocó para dar sus primeros pasos en la competición más importante de la historia, la Copa del Mundo. Klose anotó 5 goles en 7 partidos en el Mundial de Corea y Japón de 2002, quedando en segundo puesto con Alemania. Después de su rápido ascenso y todo lo que había demostrado en el Mundial, Klose anotó 13 goles en su tercera temporada y 12 en su cuarta con el Kaiserslautern, demostrando que era un delantero fiable y que tenía nivel de sobra para jugar en Bundesliga, llegando a quedar segundo para la bota de oro. 


Fue aquí cuando le llegó una oportunidad aún más grande: el Werder Bremen, uno de los mejores equipos de Alemania y vigente campeón de la Bundesliga, le ofreció un contrato de 4 temporadas. Un Klose de 26 años no se lo pensó: dio el salto y se convirtió en el delantero titular de uno de los mejores clubes de su país. Durante el verano y su estancia en Bremen, Miroslav trabajó como nadie para llegar a punto y estar al nivel de lo que exigía la institución. Su rendimiento fue excelente. Batió su récord de goles en su primera temporada anotando 17, y sirvió 11 asistencias. 

A partir de este momento, ya era el mejor delantero alemán del momento, y en la temporada 05-06 pudimos gozar de su mejor versión. 31 goles y 17 asistencias en 40 partidos, siendo máximo goleador de la Bundesliga y ganó su primer título como profesional al sumar la Copa de la Liga. Aquel verano volvió a disputar la Copa del Mundo, quedando en tercer puesto con Alemania gracias a sus 5 goles, que le posicionaron como uno de los máximos goleadores del Mundial en aquel momento. La conexión que tenía Klose con aquella competición era mágica y su carrera siguió en ascenso. En 2006 anunció que se iría al Bayern de Múnich, tras su etapa en el Werder Bremen, que acabó con 15 goles y 19 asistencias en su última temporada, iniciando así otra gloriosa etapa en su carrera.

Su etapa en el Bayern de Múnich y su establecimiento en la élite


Klose ya era uno de los mejores delanteros del mundo cuando el Bayern le ofreció el contrato más grande su carrera en 2008, pero aún le faltaba consagrarse con títulos colectivos, ya que solo había logrado tener uno. En su primera temporada con los bávaros, siguió demostrando por qué había sido el máximo goleador en 2006, marcando 21 goles y dando 9 asistencias. En su primer año Klose ganó 3 títulos: la Bundesliga, la Copa de la Liga y la Copa de Alemania, cerrando así una primera campaña de ensueño. 

Durante su siguiente temporada con el Bayern, Klose siguió sin defraudar. De nuevo campeón de Alemania, con 20 goles en aquella temporada y con muchísimos momentos para el recuerdo. Sin embargo, no todo fue tan bonito. Las dos siguientes temporadas del delantero alemán fueron bastante duras, marcando solamente 6 goles en cada una de ellas. Por su bajo rendimiento, incluso se llegó a decir que Alemania no le iba a convocar de cara al Mundial de Sudáfrica, pero como sabemos, no fue así. Klose participó en su tercera Copa del Mundo y, siguiendo con su nivel anotador particular, anotó 4 goles en 5 partidos, lo que le dejó a uno de empatar a Ronaldo Nazario, que tenía el récord con 15 goles.

Después del Mundial y tras meses difíciles en los que incluso Klose llegó a tener alguna lesión que le dejó fuera de los terrenos de juego, y muchos empezaron a especular con que iba a empezar su declive profesional. En el año 2011, cuando el alemán cumplía 33 años, la Lazio italiana le ofreció un contrato. Aquí comenzaría la que fue la última etapa de Miroslav Klose en el fútbol profesional, ya que aceptó las condiciones de los romanos y se fue directo a Italia a comenzar la campaña 11-12.

Su etapa final en la Lazio y el récord de goles en Mundiales


Klose llegó como un refuerzo poco ilusionante a Italia, pero el cambio de aires y de país le sentaron mejor de lo que muchos podían llegar a pensar. Con la Eurocopa de 2012 y el Mundial de 2014 en mente, el alemán anotó 15 goles y dio 11 asistencias en su primera temporada, ayudando mucho al equipo a conseguir ser de los mejores clubes de Italia. Su gran experiencia hacía que fuese muy difícil de defender, y en su segunda temporada consiguió de nuevo anotar por encima de los 10 tantos, marcando 16 a lo largo de la temporada.

Fue aquí cuando comenzó de nuevo a ser muy irregular. En su tercera temporada, con 35 años, empezaba a fallar muchas ocasiones claras e incluso le quitaron de la titularidad en muchos encuentros. Terminó marcando 8 goles, pero Alemania le convocó para disputar la que sería su última Copa del Mundo, Brasil 2014. Klose anotó 1 gol contra Ghana en la fase de grupos, empatando así a Ronaldo, y en semifinales, en aquella histórica goleada por 7-1 contra los locales, Klose anotó el 2-0, sumando así 16 goles en Copas del Mundo, en un partido contra Brasil, país del que era Ronaldo, en el Mundial de Brasil.

Como sabemos, Alemania acabó levantando aquella Copa del Mundo, en la que Klose hizo historia por tantos motivos, y con esto se convirtió en uno de los delanteros más legendarios de la historia de la competición. Tras este grandísimo éxito en el Mundial 2014, el más grande de su carrera, Klose siguió jugando durante dos años en la Lazio, aunque a un nivel menor y con el protagonismo mucho más reducido. Aún así, consiguió anotar 24 goles entre sus 2 últimas campañas en Italia, hasta que el día 15 de mayo de 2016, con 37 años, anotó su último gol como profesional, retirándose en un partido contra la Fiorentina. 

El legado de Miroslav Klose


Miroslav Klose tuvo una vida llena de dificultades. Sus padres no se podían permitir que fuese a jugar a clubes muy importantes en otros lugares del país cuando era un adolescente, por lo que tuvo que esperar hasta los 20 años para que le dieran su primera oportunidad en quinta división, y gracias a su trabajo pudo debutar en primera con 22 años. Klose nos enseñó que todos tenemos nuestro momento y que no hay que triunfar en la vida a los 17 años como Lamine Yamal. Él lo hizo a los 36 en el Mundial de Brasil. 

Al final de su carrera, Klose quedó como una leyenda absoluta de Alemania y de todos los clubes por los que pasó. Anotó 351 goles y dio 178 asistencias en más de 800 partidos como profesional. Es el máximo goleador histórico de la selección alemana con 71 tantos en poco más de 120 partidos. Además, es el máximo goleador de la historia de los Mundiales con 16 goles, superando a leyendas como Ronaldo Nazario o Pelé. A pesar de ser un carpintero a la edad que muchos jugadores están fichando por millonadas a los mejores equipos de Europa, Klose supo aprovechar cada oportunidad y a día de hoy podemos hablar de él como una auténtica leyenda de la historia del fútbol.








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